No den propina

Actualmente, y después de más de cuatro años, la historia se repite, aunque con otro tipo de condicionantes.
Cuando años ha, estábamos inmersos en el tan temido y desinformado “mal de la vacas locas”, la Ministra de Sanidad de aquellos momentos nos recomendaba, en su doble vertiente de ministra y ama de casa, que hiciéramos el caldito con carne y huesos de cerdo que salía muy rico.
El problema ahora no está sólo en comer o no carne de cerdo por si nos contagiamos, el problema está en saber si podremos comer o no, pollo, pavo, ternera, vaca, cerdo, cordero o cabrito, y no precisamente por enfermedad de ellos, sino por el paupérrimo “bolsillo” nuestro que no da para más y el terrible “mal de la incontrolada subida de precios”.
En este mundo de la política los hechos se repiten como si de un ciclo histórico se tratara.
Y ahora, igual que antaño, nos aparece el político de turno asesorándonos y aconsejándonos con sabias e inteligentes palabras: “Compren y coman ustedes carne de cerdo que es más barata y mas sana”.
Por si acaso, y como no nos concretaron qué tipo de cerdo comprar ( si de granja o de monte), apliquen el dicho al revés y díganle a la perra que no “enrisque” al conejo.
Y claro, uno piensa “¡Para ese viaje no necesitaba alforjas!” Creo que, seguramente, cada uno de nosotros hubiésemos deseado menos consejos obvios y más repuestas contundentes y efectivas:
A saber: subida de los sueldos de acorde con el IPC o bajada y control de esos precios.
Y por favor, ¡miren a ver!, interioricen bien lo que es un euro, que eso es lo que nos pierde y ... ¡no estén dando esas propinas!
2 comentarios
jose -
Aguadeluna -